La crisis acaba con 1,7 millones de empresas

Un total de 1.680.802 empresas cotizaban en la Seguridad social en Julio, 110.058 menos que en enero de 2008, cuando había 1.800.860, según una estadística que publicó por primera vez el Ministerio de Trabajo hace unos días.

Mientras, la cifra de empresas de más de 500 trabajadores han permanecido estable en el periodo de enero de 2008 y Julio de 2010 e incluso ha aumentado en 96, las empresas de entre seis y 50 trabajadores han sido las que más se han visto afectadas por la crisis, desapareciendo un total de 47.835 en el mismo periodo.

Así pues, el ranking queda de la siguiente manera:

                       EMPRESAS CANTIDAD
< 2 trabajadores y > 5 trabajadores          39.708
> 2 trabajadores           19.591
< 51 trabajadores > 100 trabajadores             2.068
< 100 trabajadores > 500 trabajadores                  952
< 6 trabajadores > 50 trabajadores            47.835

Gracias a este informe también hemos podido conocer el número de concursos de acreedores declarados en los ocho primeros meses del año, que se sitúa en 3.400, una caída del 0,47% en comparación al mismo periodo de 2009.

Por lo que si no se realiza un cambio de política creo que nos dirigimos hacia un precipicio sin fondo, a pesar de la reforma laboral y la nueva presión fiscal (que en lugar de dar un desahogo crea más quebraderos de cabeza), también nos tenemos que plantear una nueva forma de emprender donde el ingenio de ha de agudizar.

Precisamente en este cambio de mentalidad, se centra la asistencia virtual que es perfectamente válida para esas empresas de 1 trabajador hasta 20 trabajadores. El asistente virtual es un socio empresarial que no únicamente desempeñará tareas administrativas, sino que resulta ser el punto de apoyo a muchos empresarios por facilitarles un punto de visión para la mejora de sus negocios. Recordemos que un asistente virtual no es un trabajador más, sino un freelance que desea lo mejor para sus clientes y por consiguiente dispone de iniciativa para poder asesorar a sus clientes de procesos para mejorar su productividad, abrir nuevos mercados, etc… puesto que su único objetivo es conseguir que se aumenta la facturación y los beneficios de sus clientes lo máximo posible.

¿Y tu te atreverías a probar el servicio de un asistente virtual?

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La puntualidad contribuye a que un profesional sea excelente

  

Aparentemente la puntualidad es un valor minúsculo, casi nunca se describe entre los valores empresariales y, a pesar de eso, es una de esas virtudes que contribuyen a la excelencia de un profesional y a generar confianza.  

El tiempo es un bien escaso en nuestra sociedad. Abundan los bancos de ahorro de tiempo y gestores de tiempo personal. La aceleración en los procesos se premian y si esta aceleración va acompañada de calidad de servicios o de productos, el resultado es excelente.  

Las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información han hecho más agiles determinados procesos, pero a pesar de todo, la puntualidad en el trato con el cliente es un valor nada relevante. Es un indicio de respeto hacia el otro, una muestra de seriosidad y de interés y es el primer escalón en la generación de confianza.  

Evidentemente que la puntualidad no es aún la competencia, porque la competencia se pone de manifiesto en la eficacia de los resultados y la solidez del producto, pero es una excelente presentación y un buen augurio.  

Para poder ayudar a gestionar el tiempo de una forma eficiente, llegar puntualmente, conseguir eficacia en los resultados y dar soporte a la solidez de un producto ya no es un inconveniente añadido para el pequeño autónomo (profesional independiente) o empresario individual puesto que cada vez es más frecuente el contar con el soporte de un asistente virtual también conocido como secretaria virtual, la cual cuenta con una alta formación para ser no únicamente un socio empresarial sino también en tecnológico.

Y ahora en vacaciones que haremos?

Hace tiempo que no publico nada en el blog y ante todo quiero pediros disculpas por ello. Es increíble que haya pasado tanto tiempo al respecto desde mi última publicación.

Así pues, hoy escribo planteando un tema que pocas pequeñas empresas se plantean por la limitación que sufren.

Cada año miles de pequeñas empresas o profesionales independientes, escogen un periodo vacacional que debido a su infraestructura les obliga a cerrar las puertas. En su mayoría escogen dos vías, la del contestador o la de un móvil que no les deja disfrutar realmente de esas vacaciones tan merecidas y necesarias para recargar esas pilas.

El que la gente se acostumbre a un contestador no significa que sea de su agrado, ni que de la tranquilidad en caso de una urgencia que no se derive a la competencia perdiendo una oportunidad comercial por el simple hecho de que ese cliente no esté tranquilo con que llegue ese mensaje a tiempo. Otros derivan esas llamadas al móvil para atender a sus clientes aun estando en vacaciones, pero claro está que así uno no puede llegar a desconectar y volver con las pilas recargadas sino volver con el mismo estrés de siempre.

 FireLion prevé este tipo de situación y tiene sus secretarias virtuales de guardia. Precisamente para atender de una forma personalizada a los clientes, dándoles la tranquilidad de que su mensaje se trasmite a tiempo y evidentemente dejar que esos profesionales independientes puedan desconectar disfrutando de sus tan merecidas vacaciones.

 Por esa razón pregunto ¿Y ahora en vacaciones que harás?