La puntualidad contribuye a que un profesional sea excelente

  

Aparentemente la puntualidad es un valor minúsculo, casi nunca se describe entre los valores empresariales y, a pesar de eso, es una de esas virtudes que contribuyen a la excelencia de un profesional y a generar confianza.  

El tiempo es un bien escaso en nuestra sociedad. Abundan los bancos de ahorro de tiempo y gestores de tiempo personal. La aceleración en los procesos se premian y si esta aceleración va acompañada de calidad de servicios o de productos, el resultado es excelente.  

Las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información han hecho más agiles determinados procesos, pero a pesar de todo, la puntualidad en el trato con el cliente es un valor nada relevante. Es un indicio de respeto hacia el otro, una muestra de seriosidad y de interés y es el primer escalón en la generación de confianza.  

Evidentemente que la puntualidad no es aún la competencia, porque la competencia se pone de manifiesto en la eficacia de los resultados y la solidez del producto, pero es una excelente presentación y un buen augurio.  

Para poder ayudar a gestionar el tiempo de una forma eficiente, llegar puntualmente, conseguir eficacia en los resultados y dar soporte a la solidez de un producto ya no es un inconveniente añadido para el pequeño autónomo (profesional independiente) o empresario individual puesto que cada vez es más frecuente el contar con el soporte de un asistente virtual también conocido como secretaria virtual, la cual cuenta con una alta formación para ser no únicamente un socio empresarial sino también en tecnológico.

Anuncios