¿Cuestión de culturas?

Como asistente virtual, cada día hablo con muchos empresarios del ramo de la construcción y cada vez más son los que están decidiendo emigrar para otros países.

En concreto, esta misma tarde he estado hablando con un empresario que tiene una empresa de excavaciones y grúas. No es un empresario con una empresa de menos de 5 años, todo lo contrario, es un empresa con más de 20 años en funcionamiento y que debido a la crisis del ladrillo le está costando enormemente sobrevivir.

Este empresario ha decidido emigrar para Marruecos, puesto que allí se le están abriendo bastantes puertas para trabajar y ha decidido trasladar la maquinaría para allí con la repercusión del coste económico que le cuesta el trasporte de cada máquina.

Hablando tranquilamente y después de conocer el presupuesto por el traslado de las maquinas, se me ha ocurrido preguntarle “¿Y no te saldría más a cuenta hacer un traslado mínimo y comprar el resto de maquinas allí teniendo en cuenta que tal vez te salga más económico?” con su respectiva cara de pocker me ha respondido “¿Con que dinero? los bancos de allí no dan crédito alguno a los extranjeros ni les conceden tarjetas de crédito aunque sean con un tope de 50€” a no ser que lleves más de un año viviendo y hayas realizado una inversión previa de más de 20.000€ para considerar que eres serio. Por lo que voy a tener que trabajar con efectivo.”

Eso me ha dado que pensar, la clase de política bancaria que hemos estado viviendo y seguimos viviendo en este país. Me han llegado a comentar casos de extranjeros a los que las entidades bancarias de este país les han concedido créditos para crear su propio negocio, comprarse un coche, irse de vacaciones a su país natal, etc….. Precisamente muchos de esos créditos han caído en morosidad sin posibilidad de recuperación puesto que al estallar la crisis, estos inmigrantes fueron los primeros en aceptar el dinero completo de su subsidio por desempleo y volver a su país de origen.

¿Y ahora quien paga los platos rotos? pues justamente los que nos quedamos aquí que sufrimos cada día los desaires bancarios cuando solicitamos una línea de crédito para negociar un pagaré, o simplemente queremos cambiarnos una simple ventana.

No es que quiera levantar un aire de xenofobia, simplemente es que me pregunto porque llegamos a ser tan permisivos, cuando nos encontramos en un país extranjero para buscarnos el pan y no nos conceden ni una cuarta parte de los beneficios que concedemos nosotros aquí. 

En mi opinión, no es que la concesión de estos créditos se debieran prohibir ni mucho menos, pero si las entidades bancarias o mejor dicho el gobierno debería de llegar a un trato de igualdad entre países con el fin de asegurarse de que cuando un español se va al extranjero también pueda disfrutar de un crédito por lo menos para abrir su negocio allí igual que lo realizan los inmigrantes aquí y llegar a cubrir algún tipo de ley de morosidad a nivel internacional para todos estos inmigrantes que se han ido dejando la cuenta pendiente realizando un sinpa.

¿Tal vez sea utopía lo que estoy comentando? puede ser pero lo que si pienso es que “O todos moros o todos cristianos” puesto que después quienes pagan los platos rotos son los que se quedan.

Anuncios

Acerca de firelionsolutions

Eva Gordo es Fundadora Gerente de la empresa FireLion Administrative Solutions. Empresa dedicada a la asistencia virtual de servicios administrativos y empresariales via on-line, destinados para dar soluciones globales a los nuevos emprendedores, profesionales independientes, pequeña y mediana empresa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s